Un collar largo, con cuentas de cristal que brillan,
en verde, lila, rosa, malva…
Que parece comprado.
Y que has hecho tú, con ganchillo e hilo dorado.
Un ganchillo pequeño — del número dos o tres —,
hilo metálico o hilo fino dorado o plateado,
y cuentas de cristal facetado con agujero — las encontras en tiendas de bisutería o en Amazon.
Elige dos o tres colores que combinen…
y prepárate para no poder parar.
Antes de empezar a tejer, hay que pasar todas las cuentas al hilo.
Sí, todas. En el orden de colores que quieras que salgan.
Esto es lo más meditativo del proceso… y también lo más bonito.
Una vez que las tienes todas en el hilo,
empiezas a tejer en punto cadeneta.
Dos o tres cadenetas… deslizas una cuenta hasta el gancho…
dos o tres cadenetas más… otra cuenta.
Así todo el collar.
La cuenta queda atrapada entre los puntos, perfectamente colocada,
sin pegamento, sin necesidad de nada más.
Lo que va saliendo de entre tus dedos es un collar largo,
con las cuentas asomando por los dos lados del hilo como si flotaran.
Brillante, ligero, lleno de color.
Puedes hacerlo de un solo color o combinando tres o cuatro.
Puedes hacerlo para ti… o para regalarlo.
Y cuando alguien te pregunta dónde lo has comprado…
esa sonrisa no tiene precio.
¿Lo vas a intentar? Etiquétanos con la foto.
Queremos ver qué combinación de colores has elegido. 👇
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