26. Concentración

Hay un momento en cada taller que me encanta.

Cuando la sala… se queda en silencio.

Diez o doce niñas. Concentradas. Sin hablar.

No es porque les hayamos pedido silencio.

Están en ese estado en el que una actividad te absorbe tanto

que el tiempo pasa diferente y el mundo de alrededor desaparece.

Las manualidades lo activan de forma natural.

Cuando una niña pasa veinte minutos decorando su espejo o escribiendo su lettering…

está entrenando la atención sostenida.

La capacidad de quedarse con una tarea hasta terminarla.

Sin notificaciones. Sin cambiar de actividad.

Eso, en el mundo en que vivimos, es un superpoder.

Y lo que me dicen muchas mamás después del cumple es esto:

‘Desde ese día le ha dado por las manualidades en casa.

Se sienta. Se concentra. Y no para hasta acabar.’

Una chispa. Eso es lo que enciende un buen taller.

Eso es lo que pasa en Cumples Craft

Una chispa que dura.

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